Ni mandingas ni domingas, QUI-RIM-BAS

Como dice mi amigo Pedro Madera, atrévete a contarle a alguien que te vas a las Quirimbas a ver qué cara te pone. Este divertidísimo periodista fue el único que hace unas semanas, cuando le avisé de que me iba para allá, no me soltó algo del corte: “las Domingas, ¿y eso por dónde xxxx queda?

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Ensayos de genética en la tienda del aeropuerto

Avergüenza un poco confesarlo pero, sí, tengo debilidad por las tiendas de los aeropuertos, y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Da igual que sobre todo en el primer mundo sean todas medio iguales, que los perfumes no valgan necesariamente menos que en la perfumería de la esquina o que por los cinco continentes parezcan causar furor los Toblerones gigantes, los bolsos crecederos de Longchamp o los monederos “de seguridad” que se adhieren cual bomba lapa a la pechera del turista. Obviedades aparte, lo cierto es que hasta el lugar más desprovisto suele esconder algún tesorito para el buen observador, que, todo sea dicho, en esos momentos rara vez tiene algo mejor que hacer que recorrerse de arriba abajo la terminal.

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Pollos rabiosos en Maputo

Puesto ambulante en el barrio de Mafalala, Maputo.

Caen chuzos de punta en la capital de Mozambique, una ciudad que espero poder recorrer a fondo dentro de unos días ya que hoy, tras una barbaridad de horas de avión, no quedaban tiempo y fuerzas más que para un vistazo epidérmico a sus avenidas principales, adornadas de jacarandas y montañitas de basura, de gorrillas, puestos callejeros y terrazas con música en vivo.

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Échale la culpa a las Quirimbas

 

La idea de abrir este blog venía gestándose de antes ya que, o estás en Internet o te quedas más pasado que el Málaga Virgen. Como nunca veía el momento, al final ha sido la posibilidad de arrancarlo desde este archipiélago del Índico con nombre de Cochinchina lo que lo ha acelerado todo.

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