En las Svalbard, unas islas con más osos polares que humanos, la Bóveda Global de Semillas custodia más de un millón de variedades de simientes de todo el planeta para, en caso de hecatombe, devolverle a la Humanidad el acceso a su necesidad más primaria: la comida.
¿Un cataclismo de proporciones bíblicas? ¿Los estragos de la sobrepoblación o incluso la necesidad de subsistir en otros planetas? Mucho antes de que la pandemia o Filomena nos hicieran pensar que hasta lo más insospechado podría llegar, en una montaña del Ártico se salvaguardó un último recurso con el que preparar los cultivos para un escenario apocalíptico.
Si te interesa la historia, la tienes completa –declaraciones incluidas de uno de sus fundadores– en el reportaje que publiqué en Fuera de Serie

La Bóveda Global de Semillas, junto al aeropuerto de las Svalbard, a medio camino entre Oslo y el Polo Norte @LuisDavilla
En las islas Svalbard, de soberanía noruega, viven más osos polares que humanos. @LuisDavilla
Estos son los países que han mandado copias de seguridad de sus semillas a la Bóveda Global

Túnel a prueba de cataclismos por el que se accede a las cámaras de la Bóveda de Semillas @CropTrust
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