Policía islandesa a la caza de meadoras españolas

Si en el Oeste la muerte tenía un precio, miccionar en la calle también, aunque sea en Islandia.

Reconozco que ando sensibilizada: para bien porque acabo de regresar fascinada de esta islita superlativa, y para mal porque, ahora que con el calor escribo de noche con los balcones abiertos, vuelvo a escuchar el bisbiseo de los meadores que aprovechan lo discreto de mi calle para aliviarse contra el muro.

Por eso me sonó a justicia poética (es un decir) cuando mi amigo Miguel Pindado, dueño de la agencia Islandia66, me contaba ayer el notición de la Semana Santa en esta tierra de fuego y de hielo. ¡Salió y todo en los periódicos!

El caso es que cuatro españolitas al volante, en mitad de la nada y con la vejiga a reventar, se toparon con el hotel Laxárbakki a una orilla del camino pero, en vez de pagarse un café para poder usar el baño, se acuclillaron sigilosas tras su fachada, lo mismo hasta inspiradas por el río salmonero que le pasa cerca.

En Islandia, a diferencia del centro de Madrid, estas cosas se ven mal. Y como en esta isla la policía no tiene mucho que hacer –los crímenes brillan por su ausencia y la gente se suele portar muy bien– el dueño no se cortó de marcar el 112.

Allí se plantaron dos vikingos que “apatrullaban” los fiordos  y obligaron a las cochinas a recoger los clínex empanados que habían dejado de regalito. Lástima que en el periódico no las sacaran en acción, como hicieron en su día con este otro individuo.

 

©IcelandMonitor

Otro meador pillado en Islandia ©IcelandMonitor

La noticia completa, en inglés, el Iceland Monitor.

PD. Hace años conocí a un chaval al que no le gustaba Ámsterdam porque le habían puesto una multa de narices tras mearle a un seto. ¡Y lo contaba a lo bobalicón, como si aún no hubiera entendido! Cada vez veo más claro que antes de obtener el pasaporte habría que pasar un psicotécnico.

¿A quién se le ocurriría ensuciar lugares así? (y no necesariamente así)

 

 

 

¡Una servidora por el retrovisor!

 

4 comentarios


  • Elena

    Vivo en el centro de Madrid, y me ha encantado esta noticia…..Ojalá enviasen esas patrullas islandesas para vigilar a los cochinos que mean por todas las aceras y rincones del centro de Madrid, y les impusiesen una buena multa. Es algo que me irrita todos los fines de semana. Es un síntoma de muy mala educación, y lo peor es que se empieza a normalizar. Hablando con un amigo, justificaba este comportamiento porque, según alegaba, obligar a un joven a tomarse algo en un bar de copas para usar su baño le parecía exagerado. Lo siento, pero no puedo justificar este comportamiento. Los efluvios insoportables me hacen pensar que así debía oler Madrid en la Edad Media.
    Tengo muchas ganas de ir a Islandia. Quizá sea mi próximo destino….Elena, te solicitaré algunos consejos. 😉

    abril 21, 2017
    • ¡Anda! Además de tocayas, las dos vivimos en el centro de Madrid. Lo de los meadores es un asco absoluto, y lo peor es que la mayoría ni tiene siquiera la menor conciencia de estar haciendo una guarrada.
      Yo me he comprado una manguera para regarles en plena acción desde mis balcones… aunque todavía no me he atrevido. Ojalá inventasen alguna pócima mágica para que nada más soltar el chorrillo se les despellejara!!!
      Un abrazo, vecina,
      Elena

      abril 26, 2017
  • Elena

    !Me parto, Elena! Creo que yo también voy a comprar una manguera….Un abrazo, vecina.

    abril 28, 2017

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