7 comentarios


  • Conducir, o que te conduzcan, un trineo de perros por la Laponia noruega es, como bien dices, una de las experiencias más conmovedoras que se pueden vivir… A nosotros nos marcó profundamente el silencio… O el montoncito de pequeños sonidos que aparecen cuando nos callamos los seres humanos y dejamos hablar a la Naturaleza… Y los olores, porque el frío huele. Interesantísima también la orfebrería sami y el taller de Regine Juhls, que a nosotros nos aportó un enfoque inédito sobre los samis y otros pueblos nómadas.

    marzo 04, 2014
    • Sí, ¿Javier?, una experiencia conmovedora tanto lo de la travesía como el encuentro con Regine, a quien dedicaré un post completo cuando tenga un ratito, porque me pareció una mujer de lo más inspiradora. Gracias por dejar este comentario tan bonito, Elena

      marzo 04, 2014
  • Encarna

    Hola, Elena, qué maravilla de experiencia, me das mucha envidia. Un beso grande !

    marzo 11, 2014
    • Elena del Amo

      Pues a la próxima te vas allí con la «family», querida Encarna. Un beso, Elena

      marzo 11, 2014
  • Ciara Serrano

    Hola Elena!

    Que envidia me das, mi sueño es poder viajar por toda la Laponia, aunque es una pena que no hayas podido ver la aurora, debe ser espectacular.

    Te he incluido en un post de mi blog donde hablaba de Noruega 🙂

    http://blog.goeuro.es/unpacking-travel-numero-6/

    Un saludo!

    marzo 12, 2014
  • Fascinante!!!! que maravillosa experiencia gracias por compartirla y hacer volar nuestra imaginación!

    saludos

    mayo 06, 2014
    • Y gracias a ti por leerla. Un saludo, Elena

      mayo 12, 2014

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